Restablecer la contraseña

haga clic para activar el zoom
Cargando mapas
No hemos encontrado ningún resultado.
abrir mapa
Hacer una reserva
Más opciones de búsqueda
Búsqueda Avanzada
Sus resultados de búsqueda
diciembre 10, 2017

Consejos para inquilinos antes de alquilar en vacaciones

Como evitar estafas y engaños al realizar tu alquiler de vacaciones en Marbella. El verano es sinónimo de vacaciones. Aunque la situación económica actual no permite a muchos realizar estancias prolongadas en nuestro destino turístico favorito de Marbella, no son pocas las familias y parejas que optan por alquilar una propiedad y descartan el alojarse en un establecimiento hotelero. Las ventajas son obvias para aquellas personas que han tenido la experiencia de alquilar una casa, villa o apartamento. Entre las princiaples ventajas podemos encontrar el escapar de la rutina de los hoteles con sus horarios establecidos, disfrutar de alojamientos espaciosos o aprovechar la libertad que nos brindan este tipo de alquileres además del precio que según un reciente estudio, ha sufrido una bajada de un 10% de media con respecto al 2012. No obstante, hay que tomar determinadas precauciones al apostar por el alquiler turístico e informarse adecuadamente, ya que el supuesto respiro que le daremos a nuestro bolsillo podría convertirse en un agujero en nuestra cuenta corriente si tenemos algún problema y decidimos reclamar legalmente. Aquí os dejamos consejos y preguntas que os ayudarán a ser engañados. Consejos básicos sobre la elección de la propiedad a alquilar en vacaciones: Desconfiar de los anuncios en los que el precio del alquiler sea desmesuradamente bajo. Por Internet podrás contrastar los precios que se están ofreciendo en esa zona de Marbella. Consultar el número de personas que han alquilado anteriormente el inmueble, así como sus comentarios y opiniones. En temporada alta como los meses de verano, navidad y semana santa es recomendable iniciar la búsqueda con anticipación para conseguir mejores precios, tarifas y ubicación. En verano, la temporada más demandada se encuentra entre el 15 de Junio hasta el finales de Agosto. Si tiene niños pequeños consulte sobre protecciones en piscinas, balcones, terrazas y escaleras. Con personas con problemas motrices o discapacidad motora, asegúrese la facilidad de acceso (rampas, ascensor). Busque una vivienda con el tamaño acorde a la cantidad de personas que van a convivir. Tenga en cuenta que en el contrato suele venir el número máximo de personas que puede alojar la vivienda. Un asunto importante son los baños que se deben de calcular de al menos uno para cada cuatro personas. Considere la ubicación del inmueble según si viaja en un vehículo propio, alquilado o en transporte público. También si prefiere un lugar céntrico, a pesar del ruido, o una zona alejada pero más tranquilidad. Si viaja con mascotas consulte previamente si el edificio o complejo lo autoriza. Tampoco dé por hecho que en una casa con jardín siempre las permiten y en viviendas sin jardín las prohíben. Si alquila una vivienda en una urbanización privada o condominio averigüe si puede usar todas las instalaciones y espacios comunes y cuáles son las reglas de convivencia de la comunidad. Pregunte si el alquiler incluye ropa de cama y toallas. En general deben de estar incluidas con las almohadas. Si va a realizar algún alquiler de vivienda para las vacaciones, se recomienda comprobar si la persona que se dice arrendadora es realmente la dueña del piso o vivienda (por ejemplo consultando al registro de la propiedad). No es aconsejable el pago de la cuantía total por adelantado. En caso de que se exija el pago de una fianza por adelantado o bien el pago de la cuantía total, es recomendable asegurarse de que la propiedad es de quien se dice que es. En su caso, entregue siempre la mínima señal posible. Antes de pagar nada, y si es posible, comprobar in situ que lo ofertado por la propiedad del inmueble se corresponde con la realidad (entorno del inmueble, cercanía a la playa, estado de la vivienda, etc.). Siempre será mejor pagar el día de entrada a la vivienda, con la parte arrendataria o representante presentes, a realizar una transferencia bancaria, siendo el método más inseguro de pago el envío de remesas de dinero a una determinada dirección. Será también una garantía que el propietario acepte tarjetas bancarias de crédito (los bancos disponen de mayores medidas de seguridad y pueden revocar las mismas durante un plazo de tiempo determinado). Si el modo de contacto con la parte contratante es por teléfono móvil, intente guardar todos los mensajes hipotéticamente recibidos y enviados, así como el número de teléfono. Para evitar la posible inclusión de cláusulas abusivas, si realiza un contrato por escrito, revise cuidadosamente el mismo, incluso facilitando que un profesional experto lo visualice. (vea más abajo el apartado dedicado al contrato). Solicite a la persona que realiza la oferta del apartamento que, si es posible, le envíe un compromiso de contratación o cualquier documento que acredite ese compromiso de alquiler. Si tramita la gestión del alquiler con una agencia inmobiliaria, si es posible, escoja siempre la que esté adherida al Sistema Arbitral de Consumo. Siempre se recomienda no admitir envío de llaves por correo o por mensajería, sino que alguien se encuentre en el propio apartamento para entregarlas a la persona usuaria. Una vez ya en el apartamento o inmueble, es aconsejable hacer un repaso de la vivienda con la parte arrendadora para comprobar el estado de la vivienda y de los electrodomésticos, recomendándose la realización de un inventario de enseres y comprobación de su estado. Si se encontrara algún desperfecto, comunicarlo inmediatamente al propietario. No nos podrán cobrar conceptos de suministro de agua, ni de electricidad, ni de recogida de basuras, ya que estos gastos correrán a cargo de la titularidad de la vivienda. Sin embargo, al ser un acuerdo abierto entre las partes, se podrían estipular como gastos aparte. En este caso, el propietario podría solicitar un depósito por adelantado, fijado por contrato y con devolución en caso de ser el gasto menor. Siempre es conveniente guardar todo tipo de facturas, folletos publicitarios, contrato y resto de documentos, por si fuera preciso su aportación en una hipotética reclamación o denuncia. Recuerde que la reserva se confirma con el pago de la seña o fianza. Guarde el comprobante de la transferencia o cualquier otro método de pago y no lo pierda. La cantidad deberá de ser descontado del pago total del alquiler, que deberá efectuar muy preferiblemente en el momento de la posesión. Paga con métodos seguros: te aconsejamos el pago con tarjeta de crédito o transferencia bancaria. Son más fiables que el envío directo del dinero. Pacta como y donde se hará la entrega y recogida de llaves. Si alquila una casa con piscina consulte por su mantenimiento. Cómo se llama la persona que hará el trabajo y qué días y en que horario va a concurrir. Siempre es imprescindible tener a mano un teléfono de la persona a quien llamar en caso de algún desperfecto en los artefactos o servicios de la casa. Si el propietario le hace firmar un inventario de los muebles y objetos de la casa, verifique la existencia y estado de los mismos, y corrija en el papel cualquier diferencia. Si no se pide el inventario, de todas maneras eche un vistazo al estado general del lugar. Por ejemplo, que la cama o los armarios no estén rotos o que funcione la nevera. A veces se solicita un depósito en garantía contra de destrozos o desperfectos ocasionados durante la estancia. Pida un comprobante del pago y no se olvide de reclamar el reintegro al devolver la llave. Esta serie de preguntas aclaran algunos de los aspectos principales ya descritos en nuestros consejos y que sus contestaciones evitarán que puedan ser engañados. ¿En qué debo fijarme al elegir una casa en alquiler para veranear? La ubicación es la primera clave. Es de esperar que a la hora de buscar una casa para pasar unos días de relax tengas más o menos pensado dónde quieres ir, que asegura que lo más importante es «que cumpla con las expectativas respecto a ubicación, equipamiento y coste total, además de que la contratación tenga unas condiciones equilibradas». La distribución interior y los servicios exteriores deben responder a nuestras necesidades, ya que «debemos pensar que vamos a disfrutar no solo del lugar de veraneo, sino también de la estancia en nuestra casa de alquiler. Si quieres empezar tu búsqueda por Internet, descubrirás que existen muchos portales dedicados al alquiler vacacional. Algunos de ellos incluyen comentarios de otros usuarios lo que resulta de gran valor, pues constituyen uno de los mejores filtros para medir la calidad del inmueble. Estas opiniones de otros turistas te aportarán una idea de lo que te vas a encontrar, además de dar pistas sobre el propietario. Saber quién hay detrás de la casa a alquilar es fundamental. ¿Qué estancia mínima puede exigirme el dueño? Si queremos que la experiencia merezca la pena, mínimo hay que pasar una semana completa. Para una escapada de fin de semana se tiende más hacia el hotel aunque dependiendo de las opciones que tengamos también serán una alternativa. Los propietarios son conscientes de ello, por eso la estancia mínima suele ser de una semana, en algunas zonas dos, y con entrada y salida un sábado. El nivel de ocupación de la vivienda permitirá negociar en mayor o menor medida con el propietario, que suele tener flexibilidad para adaptarse a la demanda. ¿El dueño de la casa puede pedirme una fianza? Sería lo más lógico, ya que este depósito sería el responsable de cubrir los desperfectos que pudieran tener lugar. Lo habitual, tal y como admitimos desde Marbella Book, es que no sea de más del 25% del precio pactado. ¿Me pueden exigir el pago íntegro por anticipado? Dar una parte como señal y pagar el resto del importe de la estancia 24 horas antes o el mismo día de poner un pie en piso es lo más común. Aunque si se trata de una reserva de última hora, hay ocasiones en las que los propietarios pueden llegar a solicitar el pago total como medida de seguridad. Esta medida no es abusiva, sino que es una garantía de cobro. En muchos hoteles se paga por adelantado y, en los que no, ya se ha tenido la precaución de tomar los datos de los huéspedes y de su tarjeta bancaria. La excusa de que no se ha visto la casa por dentro no es válida, ya que las habitaciones de un hotel en el que no hemos estado nunca también son desconocidas para nosotros. ¿Qué tipo de contrato implica el alquiler de una vivienda vacacional? Actualmente, la Ley de Arrendamientos Urbanos ya no soporta esta clase de alquileres y cada región especifica en su legislación propia cómo debe gestionarse esta relación contractual. Hasta ahora, no era necesario legalmente la realización de un contrato por escrito, pero desde luego es aconsejable que se formalice por escrito. Lo más normal es que el propietario facilite un contrato privado al inquilino. Dentro de este documento se deben recoger las partes más importantes del acuerdo y otras cláusulas adicionales: los datos identificativos de las partes, la dirección del alojamiento, el periodo de arrendamiento, el importe de la renta, cómo y cuándo se hará el pago, cómo se hará la entrega de llaves y su devolución, los términos y condiciones de una posible cancelación, indemnizaciones en caso de destrozos, si se admiten o no mascotas, si fumar está o no permitido, etc. El inquilino debe firmar si está de acuerdo y quedarse con una copia. ¿Y si al llegar a la casa me encuentro con que no cumple con lo que me habían prometido? ¿Qué puedo hacer? ¿Dónde acudir? Debemos acudir a la persona con la que hemos tramitado el alquiler, sea el propio dueño o el profesional que se ha encargado del proceso. Hay que presentar la queja en el mismo momento en el que a uno le entregan la casa o lo antes posible, informando sobre la existencia de un libro de reclamaciones en las agencias donde se podrá dejar reflejada la queja. Igualmente, se puede acudir a la oficina del consumidor de la localidad, que hará llegar la incidencia a los departamentos de turismo o consumo de la autonomía. Aquí es por tanto donde el contrato firmado despliega su principal valor: Llegado el momento de reclamar, tendremos por escrito y en un contrato fehaciente que la vivienda cuenta con dichas características y servicios. Se trata de una prueba indispensable frente a los tribunales que no debemos de perder. ¿Si llego y no funciona el aire acondicionado? ¿Si no hay agua caliente? ¿Si las vistas al mar prometidas no están? Todas estas incidencias deben ser presentadas ante el propietario o profesional que representa la vivienda en alquiler, que será en última instancia la persona a la que podremos exigirle responsabilidades. Si el dueño o profesional no soluciona el problema, reclamar está en nuestra mano. En caso de engaño flagrante, defendernos del fraude solo será posible si contamos con un documento firmado por ambas partes. En casos abusivos, hay que exigir reclamación de perjuicios, siempre que sea preciso y compense llegar a vía judicial. ¿Puedo pedir una indemnización por amargarme las vacaciones? Al igual que con los casos anteriores, hay que dirigirse al contrato y analizar qué aspectos de lo contratado no se han cumplido. Uno de los aspectos que puede ayudar a darle más fuerza a nuestra reclamación es dejar constancia fotográfica de aquello que no se corresponde con lo acordado. De este modo, se podrán justificar de forma contrastada que el daño es cuantificable y los perjuicios morales sustentables. ¿Este tipo de alquileres son desgravables? No, sin excepción. El único alquiler que contempla una deducción es el que se refiere a la vivienda habitual. Los inquilinos de larga temporada pueden beneficiarse de una devolución del 10,05% de las cantidades aportadas a lo largo del año hasta un máximo de 9.040 euros anuales, siempre que su base imponible sea inferior a 24.107,20 euros. Además del tramo estatal, hay regiones donde existe una deducción autonómica específica para los que viven de alquiler. ¿Este tipo de alquileres tributan IVA? Cuando se trata de un alquiler puro y duro, sin servicios adicionales de limpieza o lavado de ropa, se trata de una operación exenta de IVA. El arrendador no repercutirá ni ingresará el impuesto por este concepto, ni el arrendatario está obligado a soportarlo. La industria hotelera está obligada a aplicar un 10% en concepto de IVA turístico. ¿Que debe de recoger el contrato de alquiler? Normalizar el contrato Habitualmente el propietario del inmueble, o su agente, es la persona que facilita el contrato de alquiler al arrendatario. Antes de firmarlo resulta aconsejable comprobar que el arrendador es el propietario y titular de la casa, ya que, en ocasiones, son personas ajenas al piso o familiares del titular los que intentan alquilar la vivienda. Además, también conviene leer con atención todos los puntos del contrato, en el cual se deben recoger las siguientes cuestiones: – Datos personales de los contratantes. – Descripción del inmueble. Debe señalar si cuenta con algún tipo de desperfecto. – Duración del contrato con fechas exactas de entrada y salida. – Cuota del alquiler. – Posibles cláusulas pactadas entre los interesados. – Cuantía de la fianza a entregar. El último punto, el relativo al depósito de la fianza, cuyo importe suele estar comprendido entre el 10 y el 25 por ciento del precio total (según el número de semanas alquiladas), sirve como garantía contra daños que se puedan ocasionar en la vivienda durante la estancia del inquilino. En caso de que el arrendatario no cumpliera con su parte del contrato, el propietario del inmueble no tiene la obligación de reembolsarle la fianza al final de su hospedaje. Por este motivo, resulta muy recomendable que quede registrado un inventario detallado del estado de la residencia y los muebles, objetos y demás enseres que se encuentran en su interior antes de la entrada del ocupante. Cancelación de la estancia La devolución de la cantidad depositada al realizar la reserva cuando se suspende la estancia depende de la antelación con que se lleve a cabo dicha cancelación. Si se realiza antes de un mes a la fecha pactada, el importe a reembolsar debe ser la totalidad del pactado. Si por el contrario, falta menos de un mes para la entrada del inquilino, se tienen en cuenta las condiciones particulares fijadas por el arrendador en el contrato, tales como enfermedad, accidente o eventos imprevisibles. En el supuesto de que haya llegado el día de entrada y el arrendatario no se ha personado en el domicilio se debe esperar un plazo de 24 horas para que el contrato quede rescindido. En tal caso, la cantidad abonada no se devuelve al arrendatario. Y ahora que lo sabes todo, solo te queda encontrar el alquiler ideal para tus vacaciones con nosotros en Marbella en marbellabook.com.

Categoría: Sin categorizar
Compartir

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.